domingo, 17 de julio de 2011

Madre

No veo la televisión con asiduidad. No porque sea una snob gafapastas que prefiere el olor de un buen libro a la cajatonta, o a lo peor sí, pero sobre todo es porque ando escasa de tiempo. Esto se traduce en que, de higos a brevas, alguna tarde, sin mucho ánimo vital y emocional, me abandone al noble arte del zapping dejando que el neón me haga suya.

Ayer mismo vi un documental que me removió. Una jirafa protegía a su cría mientras una manada de leones trataba de arrebatársela. Debían ser unos seis; en círculo acorralaban a su presa a la vez que la madre pataleaba sin tregua, protegiendo a su bebé. El círculo se iba estrechando, los leones iban perdiendo el miedo y cuanto más acechaban más violenta se volvía la jirafa madre... Daba patadas a diestro y siniestro, lo que a los leones parecía divertirles mucho... Mientras más trataba de controlar la situación más descontrolada parecía, tanto fue así que, en uno de sus mortales golpes, su pezuña fue a dar contra el cráneo de su cría...

Se hizo el silencio. Los leones parecían estatuas inmóviles... la imagen a penas duró dos segundos pero la tragedia no necesita más... Mientras acercaba su largo cuello al objeto de su encarnizada lucha, el silencio se quebró con una brisa espesa y caliente. No debió encontrar ni su respiración ni el latido de su corazón por lo que, altiva y triste, se irguió de nuevo y prosiguió su camino...

y lo peor es que... juraría que ésta no es la primera vez que presencio esta escena...

a mi amiga, madre e hija coraje, Charo Juárez. DEP.

1 comentario:

  1. joder Ana! que nací sensible y ahora estoy infinitamente más sensible!

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